S醔ado 29 de Agosto de 2026

Las recientes reformas a la Ley de Aguas

Samuel Aguirre Ochoa

Fecha: 09/12/2025
Hora: 18:08 hrs.

Han causado preocupaci贸n en diferentes sectores sociales del pa铆s.

La madrugada de este viernes 5 de diciembre se aprob贸 de manera apresurada y sin mucha discusi贸n en el Senado de la Rep煤blica, la nueva Ley General de Aguas y las reformas a la Ley de Aguas Nacionales vigente desde 1992. Los cambios propuestos generaron mucha preocupaci贸n entre algunos sectores de la poblaci贸n, por lo que es conveniente ver el surgimiento del problema y analizar hasta donde ha llegado en estos momentos.

La iniciativa de reforma fue enviada por la presidenta de la Rep煤blica, Doctora Claudia Sheinbaum Pardo, el pasado mes de octubre al Congreso de la Uni贸n. Seg煤n la mandataria, las modificaciones legales tienen como objetivo 鈥済arantizar que el agua sea un derecho humano, no un privilegio y no una mercanc铆a. Lo esencial del cambio a la Ley de Agua es que no haya acaparamiento del vital l铆quido en manos de unos cuantos y que no se venda para beneficio privado鈥.

En apariencia, parece que el objetivo buscado es noble y correcto, pues la Ley de Aguas Nacionales de 1992 cre贸 un sistema de concesiones para permitir que los recursos h铆dricos, propiedad de la Naci贸n, seg煤n el art铆culo 27 de la Constituci贸n de la Rep煤blica, pudieran entregarse en grandes vol煤menes a particulares y empresas agropecuarias, industriales y comerciales pagando casi nada o muy poco al erario nacional.

Con el paso de los a帽os dicho sistema administrado por la Conagua permiti贸 el acaparamiento del agua en manos de unos cuantos empresarios y la sobreexplotaci贸n de los recursos h铆dricos del pa铆s, adem谩s del surgimiento de un 鈥渕ercado negro鈥 del agua porque los concesionarios generalmente la revend铆an sin ning煤n control, a este hecho se refer铆a la presidenta de M茅xico.

Seg煤n un estudio de la Universidad Aut贸noma Metropolitana, el 1% de los multimillonarios mexicanos concentra a trav茅s de concesiones de mantos acu铆feros, cuencas y presas el 22% de toda el agua dulce disponible en M茅xico y, de estos, siete empresas concentran el 70%, entre las que destacan la comercializadora Kimberly Clark, Grupo Salinas y el grupo minero ArcelloMittal. Dicha Ley de 1992 tambi茅n posibilit贸 la privatizaci贸n de los sistemas de agua potable y alcantarillado en muchas grandes ciudades y zonas metropolitanas del pa铆s.

En el a帽o 2012 se realiz贸 una reforma constitucional para establecer en el art铆culo 4to de la Constituci贸n de la Rep煤blica el derecho humano al agua y desde entonces, en los transitorios de la reforma, y desde aquel entonces se orden贸 al Congreso de la Uni贸n crear otra Ley General de Aguas, para establecer las facultades y niveles de coordinaci贸n entre el gobierno federal, los gobiernos estatales y los municipios para hacer realidad que todos los mexicanos tuvieran acceso al agua potable. Este ley nunca fue elaborada.

De acuerdo con cifras recientes del INEGI, en la actualidad cerca del 10% de los mexicanos (entre 12.5 y 15 millones de personas) carece de acceso directo al agua potable, especialmente en zonas rurales y marginadas, mientras que el 48% de poblaci贸n urbana sufre de escasez de suministro diario.

Vistas, as铆 las cosas, parece urgente y necesario la creaci贸n de una nueva ley de Agua que impida que este recurso natural vital para la supervivencia de los mexicanos, siga concentrada para beneficio de unos pocos. El problema es que, las recientes reformas impulsadas por el gobierno de la 4T no tocan para nada el sistema de privatizaci贸n y mercantilizaci贸n del agua, dejan en pie los privilegios de los grandes concesionarios e incluso se ampl铆an, por ejemplo, ahora el art铆culo 118 de la nueva ley, establece que la Conagua podr谩 autorizar a las grandes industrias el derrame de sus desechos s贸lidos y t贸xicos sobre los cuerpos de agua, como r铆os o pozos subterr谩neos, si as铆 lo considera conveniente.

La iniciativa de reforma a la Ley de Aguas Nacionales, presentada por la Doctora Claudia Sheinbaum, originalmente prohib铆a de manera tajante la posibilidad de vender, traspasar, ceder o heredar los derechos sobre concesiones de agua, sin hacer ninguna distinci贸n entre grandes empresas, peque帽os propietarios, ejidatarios, comunidades u otro tipo de asociaciones sin fines de lucro.

Con esta reforma presidencial se afectaba gravemente a los peque帽os propietarios y a los ejidatarios que ya no podr铆an vender, ceder o heredar a sus hijos los derechos sobre el agua junto con sus parcelas.

Si alguno de estos peque帽os propietarios o ejidatarios queria obtener dichos derechos sobre el agua, deb铆a solicitar una NUEVA concesi贸n ante la Conagua lo que implicaba un costoso y engorroso tr谩mite burocr谩tico, y esta dependencia podr铆a otorgarlo siempre y cuando hubiera disponibilidad de nuevas concesiones.

Esta fue una de las razones que motiv贸 el descontento y la movilizaci贸n de los campesinos en varios estados de la Rep煤blica, pues les dejaba en la total indefensi贸n a ellos y a sus hijos.

Como consecuencia de la presi贸n ejercida con la toma de carreteras y casetas de peaje, el gobierno acept贸 modificar algunos art铆culos del dictamen original de la reforma en cuesti贸n para establecer que solo en casos de uso agropecuario y dom茅stico se mantendr谩 la posibilidad de transmitir los derechos de agua entre particulares, sin embargo, dej贸 en pie los engorrosos y costosos tr谩mites ante las oficinas centrales de la CONAGUA, en un plazo supuesto de 20 d铆as.

La citada reforma a la ley de aguas no modifico los privilegios a los grandes concesionarios y empresas privadas, no se les toc贸 ni con el p茅talo de una rosa, pues de ninguna manera se reconsider贸 revisar o redistribuir el volumen de agua explotada por ellos para redireccionarla a los municipios, comunidades y colonias que carecen del acceso al agua potable. M谩s bien se les favoreci贸 con la creaci贸n de un 鈥渇ondo de reservas de agua鈥 que es una manera disimulada de llamar al mercado de agua en la cual las trasnacionales podr谩n establecer acuerdos por su cuenta con ejidatarios o peque帽as comunidades para explotar m谩s agua de la que tienen permitida.

Tambi茅n se dej贸 fuera la realizaci贸n de una vigilancia t茅cnica sobre las concesiones, pues seg煤n la Coordinara Agua para Todos, el 97% de las concesiones de agua lleva m谩s de 10 a帽os sin ser supervisada por personal de la CONAGUA, y el 90% de los concesionarios ni siquiera tienen medidores para verificar que el volumen de agua consumida sea el autorizado.

Todo esto nos permite observar nuevamente que la econom铆a de tipo capitalista y neoliberal goza de cabal salud en M茅xico y que el actual gobierno no quiere realizar ninguna modificaci贸n esencial de este sistema econ贸mico depredador, dise帽ado para concentrar y acumular la riqueza en manos de unos cuantos poderosos, porque en realidad los funcionarios del actual gobierno trabajan para ellos.

Un cambio tan trascendental como el que plante贸 inicialmente la presidenta Claudia Sheinbaum no dejar谩 de ser m谩s que buenas intenciones con el actual regimen.

Las movilizaciones de los campesinos dieron algunos resultados, como lo dije arriba al lograr mantener la posibilidad de vender, ceder o heredar sus derechos de agua, sin embargo, no lograron eliminar lo enfadoso y costoso de los tr谩mites burocr谩ticos que deben realizar. Se trat贸 de un movimiento espont谩neo con cierto 茅xito, pero las cosas en el pa铆s solo van a cambiar de fondo cuando exista un partido de los trabajadores, que le d茅 continuidad y unidad a este tipo de luchas hasta construir un pa铆s distinto al M茅xico actual, en el cual no haya tantas injusticias para las clases trabajadoras y favoritismo para los grandes empresarios.



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